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sábado, 12 de julio de 2014

Buenos Aires Negra Radioshow



Lunes de 20:00 a 22:00 hs.
Idea y conducción: Ernesto Mallo.
Producción: Laura Bogetto.
Libros: Natu Poblet.
Comic: Thomas Dassance.
Noticias: Rodolfo Palacios.
Ciencia Forense: Laura Santos.
Donde el crimen real se mezcla con el crimen de ficción.
Edición Técnica, Musicalización & Puesta en el Aire: Marcelo Rey.
Voice Talent: Marcelo Lippi.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Buenos Aires Negra 2013

Festival de la Novela Policial


Organizadores del Ban! Fotografia: Laura Muñoz Hermida

Más de 25 Mil personas asistieron al evento. Escritores, forenses y periodistas participaron de mesas de debate. Los organizadores hicieron balance.

Por Guillermo Anderson @AndersonGperio 

Entre el 2 y el 10 de agosto se celebró en la ciudad de Buenos Aires la segunda edición del Festival Internacional de Novela policial, BAN! 2013. Contó con la participación de más de cien invitados, autores, periodistas, forenses, abogados, cineastas del ámbito local e Internacional.
Las diversas actividades charlas, presentaciones de libros, una exposición de historietas y otra de afiches de las Semana Negra de Gijón, se desarrollaron en dos sedes en el Centro Cultural San Martín y en Centro Cultural de España en Buenos Aires, CCEBA
Tinta Roja Policiales les preguntó a parte del Staff de trece personas organizadores del evento que hicieran un balance sobre este año.Ernesto Mallo (Idea, Dirección y Producción Ejecutiva) Rita Zanola y Verónica Brollo(Coordinación) y Gastón Intelisano (Área Forenses) 


Ernesto Mallo: Cómo se hace un balance del festival de novela policial de Buenos Aires sin que parezca un folleto de autobombo, cuando el evento fue un éxito que superó todas las expectativas.

En BAN! pudo verse que el lema "donde el crimen real se mezcla con el crimen de ficción" no eran sólo palabras. Se trataron temas serios, urgentes y graves relacionados con el crimen real y el de ficción sin perder la gracia y el sentido del humor.

Todas las actividades comenzaron y terminaron puntualmente, cosa que los asistentes, demasiado acostumbrados a que nada comience a la hora prevista, agradecieron con su aplauso. No es posible expresar en palabras el tremendo esfuerzo que demandó lograrlo.

BAN! no elude temas políticos y sin embargo la polarización K / Anti-K no se hizo presente ni una sola vez. A ello contribuyó definitivamente que la programación de BAN!,  la selección de invitados y de contenidos se hiciera con absoluta libertad.
Los 150 invitados de BAN! convocaron la atención de 25.600 espectadores a las 80 mesas redondas, conferencias y talleres que se dieron en forma totalmente gratuita. Vale decir con un promedio de 320 personas por actividad. La carpeta de prensa del evento consta de 180 páginas de recortes de prensa gráfica, más horas de radio y televisión y una enorme difusión a través de las redes sociales.

Los talleres recreativos, de creatividad y también de prevención para alumnos, padres y maestros abriéndole un espacio a la literatura policial infantil y juvenil, realizados bajo la fórmula + educación = -crimen.

Un graffiti de 2 por 10 metros realizado durante el festival como work in progress. La grabación en video de todas las actividades de BAN!, material que está en etapa de edición y se pondrá a disposición de todos los que no pudieron asistir.

Escritores consagrados de Argentina, Francia, España, México, Uruguay, Brasil y China compartieron charlas con los representantes de las nuevas generaciones beneficiándose unos de la experiencia de sus colegas y los otros del empuje de la sangre fresca.

Periodistas que pusieron sobre el tapete los bemoles de los medios de comunicación, sus dilemas y dificultades para retratar el mundo criminal atravesado por la política y las necesidades comerciales de las empresas periodísticas.

BAN! ofrece dos concursos internacionales y uno nacional  para estimular la creación literaria.

Psiquiatras, técnicos, médicos y peritos forenses; abogados, defensores, jueces, oficiales de justicia dieron formidables clases magistrales de sus especialidades utilizando un lenguaje llano y sin rebuscamientos.

La colaboración y auspicio sin restricciones del Ministro de Cultura Hernán Lombardi y de su equipo de colaboradores, como así también la de la dirección del Centro Cultural General San Martín y de sus trabajadores, quienes con toda generosidad nos apoyaron de principio a fin, fueron definitorias del suceso del evento.

La entrega de los 13 miembros del staff de BAN! que no escatimaron esfuerzos y le regalaron a la organización sus ideas, su tiempo y su trabajo personal, y eso se vio en cada minuto de los 9 días que duró el festival.

El factor común de todas las personas que hicimos BAN! fue la pasión. Ese fue el ingrediente esencial. Ese componente que se transmite en cada cosa que se hace, en cada gesto, en cada idea. Esa calidad que trasciende a un público ávido, curioso y culto que sabe aprender divirtiéndose.

Con esta segunda edición, BAN! se instala como un evento cultural significativo que cumple sobradamente con sus objetivos. Estimular la producción literaria, contribuir a la dinámica del negocio editorial y promover el debate sobre la criminalidad en relación con la sociedad, la cultura, la política y la educación.

                                  Participantes del Ban! Fotografía:Laura Muñoz Hermida  

Rita Zanola: Acerca de la segunda edición de BAN! puedo decir que superó ampliamente las expectativas que teníamos. No porque no hubiéramos trabajado mucho en los temas, pero en relación al año anterior aumentó notablemente sólo la cantidad de público sino la difusión en los medios.
Fue una linda sorpresa encontrarnos con asistentes de la edición anterior que vinieron todos los días y a casi todas las charlas y que este año se animaron a preguntar, a traer sus libros para que los autores les firmen y que se fueron  satisfechos y con ganas de más.
Entre los autores siempre se genera una corriente de camaradería y amistad que ellos agradecen y que nosotros propiciamos, porque nos parece que ese es uno de los pilares para que el género se fortalezca. Hubo intercambio de libros y mails y encuentros en donde se forjaron lazos que a veces derivan en nuevas investigaciones o nuevos proyectos literarios. Y esta vez también el público se sumó, que es algo que nos gusta mucho.
Del año pasado a este interés por el policial en Argentina aumentó y también la gente vino con más ganas de informarse acerca de los temas que propone BAN! y que tienen que ver con la criminalidad real analizada desde distintos ángulos: el tratamiento televisivo, la economía del crimen, el crimen organizado a nivel mundial, la situación carcelaria y la rehabilitación, los menores y el delito, casos policiales paradigmáticos como el de Ángeles, Candela, Ramoncito, la masacre de Once, etc. Así como investigaciones históricas relacionadas con la dictadura en Argentina, el nazismo y el fascismo. Otra faceta que gusta mucho y despierta gran curiosidad es la relacionada con la investigación forense tiene en Argentina un importante desarrollo no tan difundido.  Y este año sumamos la mirada de libreros y editores sobre el género.
Entre todas esas actividades hubo varias que nos sorprendieron gratamente por las ganas que pusieron los investigadores y la solidez de sus trabajos. Y muchas que nos arrancaron lágrimas.
El balance es altamente positivo: formamos un grupo de trabajo genial con el espíritu de colaboración y humildad que Mallo propone, tuvimos a los mejores exponentes del género literario y a una serie de investigadores que pusieron lo mejor de sí. El público se fue agradecido y además surgieron nuevas amistades, nuevos proyectos y un sinfín de buenos recuerdos!



            Público del Ban! Fotografia: Laura Muñoz Hermida

Gastón Intelisano: Fue un evento que superó todas nuestras expectativas. Hubo invitados nacionales e internacionales que le otorgaron un nivel impresionante a cada una de las mesas.
Escritores, periodistas, policías, criminólogos, forenses, especialistas en el mundo del género policial y hasta delincuentes que ya han pagado su deuda con la sociedad se dieron cita en los casi diez días que el festival tiñó de negro a la ciudad.
Para mí fue un doble orgullo este año, porque no sólo estuve como invitado, sino también como parte del comité organizador del evento.
Coordinar las cuatro mesas que tenía a mi cargo fue una tarea movilizadora: Tenía que conseguir a los mejores exponentes del mundo forense y proponer cuatro mesas interesantes y que convocaran al público. Para ello, recluté al Criminalista Raúl Torre y al Psiquiatra forense Dr. Daniel Silva, quienes me acompañaron en la presentación de mi segunda novela "EPICRISIS" y dieron un clase magistral sobre los asesinos en serie y su oscura mentalidad.
También a los licenciados en Criminalística y conductores del programa radial "Tras la pista forense", Marcela Jorge, Laura Santos y Maximiliano Ríos mostraron como trabajan los peritos forenses en la escena del crimen y revelaron en vivo huellas dactilares en distintos soportes. Una oportunidad única para el público que no tiene acceso a estos materiales y que tiene conocimiento de estos procedimientos a través de las series.
Junto a la Dra. María del Carmen Almada, exploramos "La ciencia de cazar criminales", e invitamos al público a conocer todos los detalles que revela una autopsia.
Y en la última de las mesas de temática forense, la perfiladora criminal María Laura Quiñones Urquiza y los psicólogos Carlos Dante García y Juliana Lanza fueron coordinados por el periodista y autor Javier Sinay, donde hablaron sobre la mente del criminal vs. la mente de la víctima.
Todas las mesas a sala llena (y hasta en algunos casos, con gente de pie) y con un público atento y que quería hacer preguntas a los especialistas.
El balance final de BAN! 2013 es excelente. Hemos logrado un festival que atrajo público de todas las edades y presento invitados de primer nivel.
Como escritor, fue una oportunidad para reencontrarme con queridos colegas y amigos. Además, de poder seguir conociendo nuevos autores y escritores de todos los rincones del planeta, que como a los que formamos parte del festival, nos apasiona el policial.

Para mayor información:
Facebook: buenosairesnegra
Twitter: @BsAsNegra
E-mail: info@buenosairesnegra.com.ar



viernes, 26 de octubre de 2012

Delincuente Argentino




Por Ernesto Mallo 

El fin de la dictuadura y el advenimiento de la democracia. Asesinos y ladrones, policías y militares se siguen cruzando en un teatro en donde buenos y malos redefinen sus roles en el país que se viene. El "Perro" Lascano se recupera de las heridas que recibió en un enfrentamiento con el grupo de tareas del mayor Giribaldi. Lo perdió todo: su casa, su trabajo como comisario de la Federal y a Eva, el amor de su vida, que debió exiliarse. Decidido a partir en su busca, acepta un "trabajo" que le proveerá el dinero necesario para encarar el viaje: tiene que dar con el "Topo" Miranda, un delincuente a la antigua que robó dinero "negro" de un banco. En esta nueva historia de su saga, el comisario Lascano deberá enfrentarse con policías mezclados en el negocio de la droga, se encontrará frente a frente con el temible Giribaldi y establecerá una relación íntima con el ladrón que persigue. Los sucesos narrados en Delincuente argentino cobran dimensión real sostenidos en un registro verosímil a prueba de todo. Con el dominio del género policial ya demostrado en su trabajo anterior, La aguja en el pajar, Ernesto Mallo, entrega una novela ajustada, llena de intriga, pasión y peligro, que atrapa al lector desde la primera hasta la última línea.

jueves, 16 de agosto de 2012

Ernesto Mallo: “La ficción puede decir la verdad”






16/08/12

POR ANDRES HAX

Referente del policial clásico local, el escritor explica por qué Lascano, el protagonista de sus tres últimas novelas, es un policía en lugar de un detective privado. Y reconoce que la prosa sin nombres y apellidos le permite revelar el submundo criminal de la trata de personas.


Los argentinos amantes de la novela policial tienen que estar agradecidos a Ernesto Mallo por dos motivos. Primero –y principalmente– por sus tres novelas protagonizadas por “el perro” Lascano: La aguja en el pajar; Delincuente argentino; y Los hombres te han hecho mal, que acaba de ser publicada. Todas novelas de primer orden de la escuela negra, basadas en investigaciones y contactos íntimos de Mallo con el mundo criminal, además de ser entretenidas contienen un fuerte elemento de denuncia a la corrupción en la sociedad argentina. El segundo motivo por cual el rubro tiene que felicitar a Mallo es la creación y la organización del festival Buenos Aires Negro (BAN!), que reunió este año a escritores locales e internacionales pero también a ex-delincuentes, forenses y otros personajes del mundo criminal-policial en su acepción más amplia. Mallo pretende seguir con una segunda edición el año que viene, para la cual ya tiene el compromiso de Hernán Lombardi, secretario de cultura de la ciudad de Buenos Aires.


La nueva novela de Mallo, Los hombres te han hecho mal, encuentra a su héroe, el policía “perro” Lascano, recién jubilado. Azarosamente, una mujer de la alta sociedad se contacta con él para investigar el caso de una niña desaparecida, hace años, en Mar del Plata. Lascano toma el caso, que lo lleva al mundo de los prostíbulos y el crimen organizado de la trata de personas. Mallo conoce del mundo sobre cual escribe. Nos cuenta en su departamento cerca de la estación de Retiro, la clave de escribir un buen policial: “Cada escritor hace su camino, pero hay una cosa segura y es que hay que salir a la calle y mezclarse en los ambientes donde están los que saben. ¿Quiénes son los que saben? Los criminales y los policías”. Y cómo conoce el este mundo, preguntamos: “Bueno, yo tuve una vocación por eso… Durante la dictadura fui un delincuente subversivo y eso me llevó a relaciones con otros delincuentes, subversivos o no. Pero hay como una hermandad en la delincuencia. Y bueno. Me metí en esos mundos. Además son gente que me gusta…”


-¿Cómo se convirtió en escritor?
-Era muy mal alumno, básicamente porque tenía mala conducta. Y además, aquellas materias que no me interesaban no las prestaba atención. Entonces, caía en esa categoría de mal alumno para los profesores. Me tenían de mal alumno y no se ocupaban más de mí.

Y un día la citan a mi madre a la escuela, cosa que era frecuente. Entonces mi madre me dice, “¿Que hiciste ahora?” La verdad, que no sabía. Cuando fue a la escuela querían felicitarla por una composición que yo había hecho para una de las fiestas escolares y le pidieron permiso para leer esa composición para un acto. Entonces, se remontó todo un revuelo allí. Descubrí que había algo en cual era bueno.


-¿Qué edad tenia?
-Nueve años… Entonces decidí seguir por allí. Y seguí escribiendo.


-Escribió la primera novela de esta serie en un estado de desesperación: se había quedado sin nada en 2001, ¿fue difícil escribir en esas condiciones?
-Muchas obras se hacen en situaciones de mucho estrés. La comodidad no es buena para los artistas. Cuando se ponen cómodos no producen nada bueno. Yo siempre digo que lo que es malo para la humanidad es bueno para la literatura.


-Acá en esta novela, uno disfruta de la lectura enormemente, pero los hechos son horribles. ¿Cómo funciona eso, en general? ¿El goce de lo horrible y lo sórdido?
-Creo que es una manera de –como dicen los psicoanalistas– sublimar lados oscuros que uno tiene. Hay muchos autores, y yo me incluyo en ellos, que si no fuéramos escritores, quizás seríamos asesinos seriales. Por ejemplo pienso en Bret Easton Ellis o en Norman Mailer… autores muy, muy densos que lo que hacen es un acto de valentía, y al mismo tiempo como de catarsis de aspectos más oscuros de su propia personalidad.


-¿Está contento con la recepción que ha tenido esta novela? Tengo la sensación que le va mejor afuera que acá.
-Vendo mucho más en España que acá. Vendo mucho más en Francia que acá. Pero bueno, nadie es profeta en su tierra.


-¿Y cómo interpretan las novelas en el exterior? ¿Cómo funcionarán los detalles localistas, por ejemplo?
-En la traducción siempre hay alguna pérdida. Pero he tenido mucha suerte con mis traductores. Por otro lado, soy bastante exigente, especialmente si conozco la otra lengua. En inglés, francés e italiano intervengo. Allí me pongo mucho más firme y controlo mucho la traducción. En Inglaterra, de hecho, hubo un traductor que pedí a la editorial que lo cambiara, porque no funcionaba.


-¿Y cuál era el problema? ¿Con los modismos? ¿Con el ritmo de la prosa?
-No, el problema era… que era un idiota (carcajadas) El estaba escribiendo otra novela. No entendía y además discutía conmigo. Cosa que nunca debería hacer un traductor. Durante mucho tiempo yo hice traducciones y jamás me atrevía de discutir con el autor. Aun cuando los libros eran malísimos. El autor es el autor… pero bueno, en alemán por ejemplo no puedo intervenir, pero tengo amigos que hablan en alemán y me dicen que están bien. En España es donde mas controlo la traducción.


-Buen chiste. Cambiando de tema: ¿Cómo llegó a esta forma de presentar los diálogos todos juntos en un párrafo sin distinguir los interlocutores?
-Eso fue una casualidad. Lo que pasó fue que mi primera novela, La aguja en el pajar, antes de ser novela había sido un guión cinematográfico. Y cómo me toma allí el corralito y todo eso no había quién pusiera un centavo en teatro ni en cine. Entonces dije, ¿qué hago ahora? Voy a transformar esto en una novela. En los guiones se escribe el nombre del personaje y abajo el texto, lo que dicen. Entonces, para transformarla en una novela, fui borrando y borrando. Y al borrarlo se me van quedando todos juntitos. Lo ví y me dije: ¡Queda fantástico así! Hay una reseña que dice algo interesante, que esa manera de escribir los diálogos le daba la sensación al lector que estaba escuchando a escondidas a una conversación ajena. Me pareció bueno eso.


-Sí, e interrumpe el tiempo de la lectura. Entonces el libro tiene como dos velocidades diferentes.
-Siempre digo que mis lectores tienen que trabajar. Es decir, yo no se las doy todas resueltas. Y en los diálogos pasa eso: tienen que deducir quién esta hablando. Una vez que el lector pesca el mecanismo, va rápido. Y en la primera novela antes del primer diálogo hay una conversación a través de la radio de Lascano con su central. Yo no me di cuenta en el momento, pero allí le estoy dando al lector una lección en cómo se leen los diálogos.


-¿Cómo nació Lascano en su imaginación?
-Lascano… la verdad es que no sé cómo fue que apareció. El nombre, por ejemplo, lo saqué pensando en inglés Last Cana. Pero esto es de la cocina, ¿no? El personaje… Yo tenía la dificultad de escribir un policial sin la figura del detective privado que en la novelística norteamericana es el personaje, pero acá en la Argentina no existen. Lo único que existe son tipos que siguen maridos infieles. No se meten en crímenes, no tienen estatus, nada. Entonces, tenía que poner un policía. Y además quería situar la novela en la época de la dictadura. Esto creaba otro problema, porque las fuerzas armadas y las fuerzas policiales fueron cómplices de la dictadura. Entonces dije: bueno, este cana no es cómplice. Eso ya le daba al personaje una perspectiva diferente. De allí creció. De los elementos de su personalidad, hay cosas tomadas del personaje de Harvey Kietel en El pianista. Esa idea del salvaje tierno. En fin, los personajes son como mosaicos de gente que conozco, de mí mismo, de personajes de historietas, de novelas. Así se arman. El cóctel, el mix que surgió con Lascano dio un personaje muy potente. Con Lascano la gente se siente identificada.


-Y hay investigaciones detrás de estas novelas. ¿Tiene algún miedo al escribir?
-Sí, con eso de meterse con gente pesada… No escribo denuncia. Mientras no pongas nombre y apellido y lo señales, no pasa nada. Por eso la ficción puede decir la verdad.


-¿Es legítimo leer esta novela como una crítica social? Escribe sobre cosas que están mal en el país…
-Absolutamente. Y no sólo en el país. La trata de personas es un tema internacional… Hay más esclavos hoy que en cualquier momento en la historia, pasa que están encubiertos. Y además están protegidos por los políticos y por la policía. Es un negocio de mucho dinero.


-¿Cómo explica este boom de la novela policial?
-El policial es un género que siempre está funcionando. Hay momentos que levanta, en que hay más o menos interés. Y ahora es un momento que esta en alza.


-¿Eso es aleatorio? ¿O hay un motivo?
-Seguro que hay un motivo. El motivo es que lo que también está en alza es la criminalidad. La gente necesita entender qué es lo que pasa. Y no puede confiar en eso ni en los medios ni en los políticos. Porque ninguno de los dos puede decir la verdad. Ninguno puede revelar las complicidades y de qué manera están entrelazado el crimen con los gobiernos y con los medios. No es que son dos cosas diferentes. Forman parte de lo mismo… Entonces, creo que la gente tiene una gran necesidad de entender. Y la novela policial, esencialmente la novela negra, que se mete con temas políticos y sociales, es la que dice la verdad. La dice a través de la mentira, a través de una ficción. Pero como es una ficción, puede decir cosas que los demás no pueden decir. Y una es hasta qué punto el crimen esta entrelazado con la política. No son dos cosas diferentes.

Fuente: Revista Ñ http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/ficcion/Ernesto_Mallo-_-La_ficcion_puede_decir_la_verdad_0_756524574.html



jueves, 4 de diciembre de 2008





Tras los pasos del policial negroJuan Sasturain y Ernesto Mallo participaron de la mesa de Cuatro Ficciones el pasado jueves, compartiendo con el público, ciertas intimidades de sus personajes de ficción. Sasturain precisó para Julio Argentino Etchenique, detective en Manuel de perdedores (1987) y Arena en los zapatos (1989), su aire de policía “piantado”, un personaje local que decide ya anciano, instalar su oficina de investigación en Buenos Aires, y así, aventurarse y ordenar a la vez, los desbarajustes de la ciudad. Mallo aprovechó la ocasión para hablar de Lascano, el comisario por el que procuró que el clima dictatorial de la época lo volviera verosímil. Más tarde “El perro” Lascano, quizás por estrechar la turbia mano del médico forense Fuseli, perderá su protagonismo en Me verás caer, novela a publicarse en marzo del año próximo, un anticipo del autor en el encuentro.Luego de una larga lista de destacados autores policiales, entre ellos Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Jim Thompson y también Ernest Hemingway, Sasturain reveló sus influencias y la forma en que prefiere hacer literatura: “yo escribo ficción desde la ficción, jamás investigué antes de escribir, ni me acerqué por ejemplo, a ver de qué se trataba una morgue”, aclaró, describiendo así los detalles y sensaciones capturadas de sus lecturas. Evocó asimismo, las historias de caballería como parte del campo del imaginario, un recurso para crear y dar vida a su personaje, Etchenique. Por su parte, Mallo mostró su interés por la investigación y la necesidad de nutrirse de sucesos reales en el momento de escribir.Antes de enredarse en otra extensa lista de obras y escritores, Sasturain confesó su cercanía a la edad de su detective, “los estoy por alcanzar”. Desde los años setenta en que inició la escritura de novelas policiales hasta ahora, “Etchenique no ha cambiado, pero yo sí”, reflexionó el autor de la nueva novela Pagaría por no verte (2008).A continuación, los invitados conversaron sobre el clima de lectura que gestó toda una generación de escritores argentinos, se refirió a las obras de William Faulkner y las de escritores del policial norteamericano, que centraron su amplia producción desde la década del treinta hasta la del cincuenta, cerrando el prontuario, con El largo adiós (1953) de Raymond Chandler. Aquella lectura voraz del policial fundó en los sesenta a una nueva camada de escritores nacionales. Temas como el poder político y económico, la violencia y el lenguaje de la calle contribuyeron a sus argumentos, en una ciudad llena de crímenes y corrupciones.Mallo agregó: “el gobierno acá nos arroja un material descomunal para escribir”, y memoró una serie de casos policiales como el de José Luis Cabezas, que en la mesa del jueves pasado, dedicada a la crónica periodística, fue uno de los centros de atención.Hubo espacio también para anécdotas personales. Mallo contó la anécdota de la premiación de La aguja en el pajar y la discusión que armó Andrés Rivera, jurado del premio Clarín en el año 2004, para que la novela mencionada obtuviera el primer puesto. Rivera, a pesar de todo, mantuvo su postura ante la disidencia del resto del jurado. Sasturain desató risas al público con la historia efímera del EPA (Escritores Policiales Asociados), a fines de los años ochenta, y que sólo constó con un logo y un único encuentro en el café porteño “La Academia”, en Callao entre Corrientes y Sarmiento. El encuentro fue la excusa para tomar una fotografía con los grandes escritores del género de ese momento, como José Pablo Feinmann, Ricardo Piglia, Osvaldo Soriano y Juan Martini.Hacia el final Juan Sasturain, habló del argumento de su nueva novela y reveló de dónde tomó prestado el título, Pagaría por no verte, de un tango de Celedonio Flores. El autor expuso su entusiasmo con su nuevo libro: “según dicen los amigos, es la mejor que me salió”. También, en compañía de Mallo, jugó a toparse con los “grandes tituleros de la literatura”, trayendo así, a la memoria, títulos impactantes de la literatura universal. Juan Carlos Onetti, Eduardo Mallea y Roberto Fontanarrosa entre otros, fueron los últimos nombres que se oyeron en el Centro Cultural Malvinas.El jueves 4 inicia el ciclo literario del mes de diciembre, dedicado a crónicas del rock, un prócer de la música nacional, Litto Nebbia, presentando su libro Una mirada. Reflexiones & anécdotas de vida.

lunes 17 de noviembre de 2008

Ciclo Cuatro Ficciones
Jueves literarios en el Malvinas. 19, 30 hs.Libros, charlas, debates, escritores.
Noviembre Negro(El género policial en la ficción y no-ficción)


Jueves 20. La novela con pólvora y política: Juan Sasturain y Ernesto Mallo.

Juan Sasturain: Nació en González Chaves en 1945. Escritor, periodista, guionista de historietas. Autor de las novelas "Manual de perdedores I y II" (1985/87), "Arena en los zapatos" (1988), "Los sentidos del agua" (1992), "La lucha continúa" (2002), "Los Galochas, esa gente exagerada" (2007); de los volúmenes de relatos "Zenitram" (1996) y "La mujer ducha" (2001). Ha publicado también libros sobre fútbol y reunió sus poemas en "Carta al Sargento Kirk y otros poemas de ocasión" (2005). Es editor del diario Página/12, dirige la revista Fierro y es conductor del programa "Ver Para Leer", que se emite los domingos por Telefé. Presenta en el ciclo Cuatro Ficciones su última novela: "Pagaría por no verte".

Ernesto Mallo: Nació en La Plata en 1948. Escritor, autor teatral, guionista de cine, conductor radial. Su primera novela "La Aguja en el Pajar" (Planeta, 2006) recibió la Primera Mención del Premio Clarín de Novela 2004 que fue votada para el primer premio por Andrés Rivera en disidencia con el resto del jurado y ganó el Premio Memorial Silverio Cañada 2007 que otorgado durante la celebración de la Semana Negra en Gijón, España. Su segunda novela "Delincuente argentino" (Planeta, 2006), fue finalista del Premio Dashiell Hammett 2008, también en Semana Negra. Acaba de finalizar la novela "Me verás caer" a publicarse en marzo de 2009 y trabaja en "Lo que Dios Manda" su siguiente proyecto novelístico.

Sofía Silva.
Publicada en Diagonales, 23/11/08